Tercera carta
Estimado Señor Coronel:
Usted ha esperado tanto tiempo una cierta carta de que depende su existencia y más, sin autoestima.
¿Quién puede imaginarse qué significa una esperanza sin fin para ganar la justa recompensa tras una vida llena de trabajo y responsabilidad? Pero en cuanto a mí, tengo que decepcionarle, como yo no soy el funcionario, que pueda otorgarle la pensión anhelada. Yo soy más un amigo que trata de consolarlo y dar un consejo para manejar más agradablemente un destino ama.
¡Cuide los consejos de su mujer que está inquietísima por su salud! Ella se preocupa mucho viendo que Usted no hace ningún esfuerzo para encontrar una salida de la pobreza. ¡Venda el gallo, no tendrá Usted éxito en la pelea! Así recuperará Usted su confianza anterior y la falta del gallo no tendrá un sabor amargo.
Saludos cordiales. ¡
¡Que se mejore!
Un lector clandestino de su historia
Usted ha esperado tanto tiempo una cierta carta de que depende su existencia y más, sin autoestima.
¿Quién puede imaginarse qué significa una esperanza sin fin para ganar la justa recompensa tras una vida llena de trabajo y responsabilidad? Pero en cuanto a mí, tengo que decepcionarle, como yo no soy el funcionario, que pueda otorgarle la pensión anhelada. Yo soy más un amigo que trata de consolarlo y dar un consejo para manejar más agradablemente un destino ama.
¡Cuide los consejos de su mujer que está inquietísima por su salud! Ella se preocupa mucho viendo que Usted no hace ningún esfuerzo para encontrar una salida de la pobreza. ¡Venda el gallo, no tendrá Usted éxito en la pelea! Así recuperará Usted su confianza anterior y la falta del gallo no tendrá un sabor amargo.
Saludos cordiales. ¡
¡Que se mejore!
Un lector clandestino de su historia
elcoronel - 3. Jun, 20:45
